sábado, 2 de marzo de 2013

Necesitamos insulina para aprender.

Además de regular los niveles de azúcar en sangre, la insulina juega un papel crítico a la hora de modular la actividad de las neuronas implicadas en el aprendizaje y la memoria, según revela un nuevo trabajo publicado en la revista Neuron. “La gente suelen pensar que los trastornos en la regulación de insulina únicamente pueden causar diabetes, pero muchos defectos cognitivos y del comportamiento, como la depresión o la demencia, también están asociados con síndromes metabólicos”, aclara Yun Zhang, bióloga de la Universidad de Harvard y responsable del estudio. Para estudiar este vínculo, Zhang y sus colegas dirigieron su atención al gusano transparente Caenorhabditis elegans. Usando técnicas de ingenieria genéticas eliminaron su capacidad de crear compuestos similares a la insolina. Los gusanos “mutantes” así obtenidos fueron luego sometidos a pruebas para ver si eran capaz de aprender a evitar comerse una bacteria que los infecta. Y los científicos descubrieron que quellos que, a diferencia de los gusanos no modificados, estos no solo no podían sintetizar insulina sino que además habían perdido la capacidad de aprender. Curiosamente, no se debía solo a la ausencia de esta hormona sino a una compleja de red de moléculas y péptidos similares a la insulina que “actúan juntos y coordinan sus señales para regular el aprendizaje y la memoria, de modo que si se cambia la manera en que interactán también se modifica la forma en que aprendemos”, puntualiza Zhang. Entender estas rutas moleculares y estos circuitos neuronales podrían ayudar en el futuro a tratar trastornos cognitivos, incluida la demencia.

jueves, 21 de febrero de 2013

Los premios Darwin de las muertes más absurdas.

Un Premio Darwin es un premio irónico que toma su nombre del creador de la teoría de la evolución Charles Darwin. Se basa en el supuesto de que la humanidad mejora genéticamente cuando ciertas personas sufren accidentes, muertes o esterilizaciones por un error absurdo o un descuido.1 Se desechan los bulos, las leyendas urbanas o historias inventadas para recibir el premio, sólo se admiten historias que hayan ocurrido realmente.2 Los Premios Darwin se conceden, generalmente de forma póstuma, al individuo o individuos que se elimina del acervo genético de la manera más espectacular. Sin embargo, hay una excepción respecto a la condición de que deben morirse para recibir el premio. Si un individuo no muere, pero queda incapaz de tener hijos tendría la posibilidad de recibir el "premio honorífico" mientras aún esté vivo.
Los Premios Darwin han circulado en Estados Unidos desde 1985 a través de e-mail y en discusiones de un grupo en Usenet; en el archivo de Google Usenet están registradas las primeras concesiones de los Darwin. El 7 de agosto de 1985 apareció un artículo sobre una absurda muerte relacionada con una máquina expendedora (Vending Machine Tipover) y el 7 de diciembre de 1990 otra acerca de un coche al que se le añadió el motor de un cohete (JATO Rocket Car). Esta última historia se difundió a través de correo electrónico entre 1995 y 1997. Se han difundido por correo electrónico listas con los ganadores anuales de los premios desde 1991. Hay varias páginas web que recogen información sobre los premios, una de ellas es darwinawards.com, que fue creada en 1994. Su actualización está a cargo de Wendy Northcutt, su diseñadora, que también ha escrito varios libros sobre este tema.

sábado, 16 de febrero de 2013

¿Esto de dimitir es nuevo?

Con el anuncio de su renuncia, Benedicto XVI se convierte en el cuarto papa de la historia de la Iglesia en dejar voluntariamente su cargo como sumo pontífice. Hacemos un repaso a las renuncias papales y a los motivos que llevaron a cada uno de sus protagonistas a dejar de ser la máxima autoridad de la Iglesia. La historia de Benedicto IX fue bastante convulsa y controvertida, ya que fue elegido papa tres veces. En dos ocasiones fue destituido de su puesto, y en otra renunció voluntariamente y dicen que vendió su cargo al que se convertiría en el papa Gregorio VI. El pontificado de Celestino V duró tan solo cinco meses. Este pontífice decidió regresar a sus montañas y a su vida de aislamiento y oración, y renunció admitiendo que no tenía la preparación necesaria para ejercer como máxima autoridad de la Iglesia. Su caso fue tan sonado que el mismo Dante hace referencia a él en su famosa obra La Divina Comedia. El último papa en renunciar a su puesto fue Gregorio XII, que en el siglo XV fue uno de los grandes protagonistas del Cisma de Occidente, un periodo en el que varios papas se disputaron el poder. Gregorio XII renunció a su puesto en el 1415, y murió dos años después sin conocer a su sucesor.

Sólo es una Coca Cola, mamá.

Aunque a dosis moderadas el consumo de Coca Cola no es perjudicial, el exceso puede acarrear grandes problemas de salud e incluso la muerte. Este fue el caso de Natasha Harris, una joven de Nueva Zelanda que falleció hace dos años a causa de una arritmia cardiaca. Según ha sentenciado el forense del caso, la adicción a la Coca Cola podría estar detrás de su trágico final. Como corrobora la propia familia, Natasha podía llegar a beber hasta 10 litros diarios de Coca Cola, lo que supone una ingesta del doble de cafeína de la cantidad diaria aconsejada por las autoridades sanitarias, y más de once veces superior a la dosis de azúcar recomendada. Fruto de esta adicción, la joven sufría de varios problemas de salud y había perdido los dientes. Por otro lado, los estudios científicos también afirman que el consumo de grandes dosis del refresco puede acarrear problemas en la absorción del hierro. Además, el exceso de cafeína aumenta la tensión arterial y puede llegar a provocar pequeñas taquicardias. El forense no ha culpabilizado a la compañía, pues entiende que esta no es responsable de los excesos que cometan los consumidores. Según ha señalado Coca Cola en un comunicado: "la ingesta excesiva de cualquier producto, incluido el agua, junto a un consumo inadecuado de nutrientes esenciales y la falta de asistencia médica pueden llegar a ser mortales".

Las Monas Lisas

Los nuevos análisis de una pintura anunciada como la versión original de la Mona Lisa, el retrato del siglo XV realizado por Leonardo da Vinci, muestran indicios de que es un trabajo del maestro italiano. Las pruebas, una llevada a cabo por un especialista en "geometría sagrada" y la otra del Instituto Federal de Tecnología en Zúrich, se realizaron a raíz de la presentación de la pintura, la "Mona Lisa de Isleworth", que tuvo lugar en Ginebra el pasado septiembre. El retrato de La Gioconda expuesto en el museo Louvre de París durante más de 300 años ha sido considerado durante mucho tiempo como la única pintada por Leonardo, y las reivindicaciones suizas fueron rechazadas por algunos expertos el año pasado. Pero también ganó apoyo en el mundo del arte, lo que llevó a la Fundación Mona Lisa -un grupo internacional sin ánimo de lucro- a impulsar esfuerzos para demostrar su autenticidad. David Feldman, vicepresidente de la fundación y vendedor de arte internacional, dijo que fue contactado por el geométrico italiano Alfonso Rubino tras la presentación pública del retrato, que muestra a una mujer mucho más joven que la del Louvre. "Realizó extensos estudios de la geometría del 'Hombre de Vitruvio' de Leonardo y se ofreció a analizar nuestra pintura para ver si se correspondía", dijo Feldman a Reuters. La conclusión de Rubino fue que el retrato de "Isleworth", llamado así por un suburbio londinense donde el experto británico en arte Hugh Blaker la conservó entre 80 y 90 años, se ajusta a la geometría de Leonardo y debe ser de su autoría. El instituto de Zúrich, asegura la Fundación, realizó un examen de carbono al lienzo de la pintura y halló que fue confeccionado casi con seguridad entre 1410 y 1455, refutando las afirmaciones de que era una copia de finales del siglo XVI. Estudios sobre las pinceladas presentados en septiembre por el físico estadounidense y aficionado del arte John Asmus concluyeron que tanto la versión "original" como la del Louvre fueron pintadas por el mismo artista. Varios documentos muestran que el noble florentino Francesco del Giacondo encargó una pintura de su esposa Lisa en el siglo XVI. La versión del Louvre es conocida en francés como "La Giaconde" y en italiano como "La Giaconda". Partidarios de la versión "joven" dicen que es casi seguro que la pintura fuera entregada sin terminar al noble antes de que Leonardo dejara Italia en 1506 para residir en Francia, donde falleció en 1519 en un pequeño castillo a orillas del Loira. De la casa de los Giacondo, la pintura probablemente llegó a Inglaterra tras ser comprada por un aristócrata inglés, según una versión, mientras que la versión que se conserva en París fue que probablemente Leonardo la pintó alrededor de 1516 en Francia.

Gente "sin corazón"

Al menos un 10% de la población mundial ha perdido la capacidad de amar, según estima la Sociedad Española de Neurología (SEN). Se debe a un trastorno neurológico conocido como alexitimia que impide a las personas afectadas identificar las emociones que experimentan así como expresarlas verbalmente. No obstante, no todos los pacientes presentan el mismo grado de afectación y es importante establecer una distinción entre la alexitimia primaria, producida porque las estructuras neurológicas vinculadas con las emociones están dañadas debido a esclerosis múltiple o tumores cerebrales, por ejemplo, y la secundaria, como consecuencia de un trauma emocional grave o por un desorden en el aprendizaje emocional. La incapacidad para expresar las emociones también puede ser un síntoma temprano de la enfermedad de Parkinson (EP). “Los seres humanos somos capaces de sentir amor, odio, alegría, miedo, es decir, experimentar sentimientos y emociones, gracias a un cerebro que lo hace posible, tanto estructural como funcionalmente, así como a relacionar dichos sentimientos con estructuras que permiten su verbalización”, explica el Prof. Pablo Duque San Juan, Coordinador de la Sección de Neuropsicología de la SEN. “Si se nace con alguna una anomalía en zonas cerebrales que se encargan de analizar y formular las emociones, o se produce alguna lesión o disfunción que interrumpa el circuito de conexión entre estructuras, se puede generar la imposibilidad de verbalizar e identificar sentimientos”. La importancia de sentir emociones es muy superior a lo que solemos pensar. "Las emociones influyen muchísimo en la atención, la memoria y el racionamiento, nos indican qué es lo importante y nos ayudan a tomar decisiones”, explica el Prof. Pablo Duque. “Cuando no somos capaces de reconocer nuestras emociones, ni de interpretarlas, no podemos utilizar una información que es muy valiosa, lo que hace que sea mucho más complicado tomar decisiones y crear vínculos sociales.”

¿Dejar de tener frío? Es posible

Investigadores estadounidenses de la Universidad de Southern California (EE UU) han conseguido eliminar la sensibilidad al frío en ratones extirpándoles un tipo concreto de neuronas. Los roedores conservaron, sin embargo, la sensación de calor y el tacto, de acuerdo con el trabajo que publica la revista Journal of Neuroscience en su última edición. En trabajos previos se había observado que una proteína de las células nerviosas llamada TRPM8, que funciona como canal iónico, era la responsable de la sensación de frío. Esta proteína, que se expresa en neuronas sensoriales, se activa con las bajas temperaturas y con agentes químicos refrescantes, como el mentol, y genera la respuesta correspondiente, según se hace eco la agencia SINC. En este nuevo estudio los investigadores consiguieron aislar y desactivar, en ratones, las neuronas en las que se expresa la proteína TRPM8. A continuación utilizaron un grupo control de roedores normales y otro de animales con las neuronas TRPM8 desactivadas y los colocaron en una superficie con diferentes temperaturas, entre 0 ºC y 50 ºC, por la que podían desplazarse libremente. Mientras que los ratones del grupo control tendían a mantenerse en las zonas de temperatura templada, alrededor de los 30 ºC, aquellos a los que se les habían inutilizado las neuronas TRPM8 solo evitaban las regiones más calientes. Según los autores, este hecho indica que los animales sin esas células nerviosas no pueden sentir el frío, pero sí el calor. Este hallazgo podría tener aplicaciones indirectas en el tratamiento del dolor, si fuese posible actuar de una manera similar para desactivar de manera específica las neuronas implicadas en el proceso doloroso sin alterar el resto de sensaciones.